Hace más de 20 años que trabajo en CEGYR, donde actualmente soy Director Científico. Durante los primeros años estuve a cargo del programa de ovodonación. En ese período viajé a EE.UU. donde pasé unos meses en dos renombrados centros de fertilidad, viendo cómo perfeccionar nuestro programa. Fue así como llevé adelante los cambios necesarios para que nuestro programa de óvulos donados fuera referencia no sólo en Argentina, sino también en el resto de Sudamérica y el mundo.
Tanto es así que recibo pacientes que vienen a verme por este tema no solo de países como Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia y Perú, sino también de EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda y algunos países de Europa. Asimismo, CEGYR es el centro donde realizo más de 100 ciclos de fertilización in vitro (FIV) al año, con óvulos propios y donados.
¿Por qué sigo en CEGYR después de tanto tiempo?
- Porque CEGYR es un lugar donde trabajo cómodo y puedo llevar adelante la medicina basada en la evidencia que me caracteriza.
- Porque CEGYR me permitió investigar y fue donde realicé la mayor parte de mis más de 50 publicaciones en revistas internacionales.
- Porque CEGYR me brinda un laboratorio de embriología de primer nivel que permite que los mejores óvulos conseguidos se fecunden adecuadamente y se desarrollen hasta el estadio de blastocisto.
- Porque tengo variantes disponibles, pudiendo usar la más alta tecnología como el PGT-A.
- Porque CEGYR tiene un programa de ovodonación que funciona muy bien, y del que orgullosamente puedo decir que puse a punto hace ya más de una década.
- Porque también puedo criopreservar óvulos en aquellas mujeres que desean postergar la maternidad.
- Porque CEGYR incorpora tecnologías de vanguardia — incluyendo inteligencia artificial — evaluando siempre su efectividad antes de adoptarlas como parte del tratamiento.
CEGYR también va a la vanguardia en el uso de la inteligencia artificial aplicada a la reproducción asistida. Pero incorporar tecnología no significa adoptarla sin más: cada herramienta nueva es evaluada en función de su evidencia real de efectividad antes de integrarse a los tratamientos.
Pero la tecnología en CEGYR no es solo clínica. La atención está centrada en los pacientes, y la reciente incorporación de Luuma da cuenta de eso: una plataforma que permite seguir cómo se sienten las pacientes, qué dudas tienen y qué necesitan — para un mejor acompañamiento cuando más lo necesitan: cuando están en casa, solas con sus dudas e incertidumbres.
¿Qué aporto yo en CEGYR?
Un laboratorio de embriología es muy importante, pero no alcanza. Un programa organizado es muy útil, pero tampoco es suficiente para conseguir los mejores resultados. La combinación de una buena atención médica con un buen centro de fertilidad es la clave del éxito.
La evidencia científica, más la experiencia de muchos años en esta especialidad, más el lugar que le doy a las preferencias y valores de los pacientes, conforman la combinación perfecta de la medicina basada en la evidencia. Mi trabajo es que cada paciente sea única. Buscar la mejor estrategia, en forma personalizada, para que cada uno tenga las mejores probabilidades de éxito.
Lo que busco es que podamos pensar en mediano plazo. Tener paciencia y perseverancia. Llegar al objetivo que buscamos: tener un bebé sano en casa lo antes posible, de un modo simple y no traumático.
La empatía como parte del tratamiento
La empatía es fundamental. No importa el sector de CEGYR donde estés, vas a sentir que hay alguien queriendo que te vaya bien — poniendo todo de sí para que tu proceso, que de por sí es difícil y angustiante, sea lo mejor posible.
Yo, en particular, busco que mis pacientes transiten esta etapa lo más livianas posible: acompañando con conversaciones, explicaciones y estando siempre disponible en forma personal y directa.

